Purificación del aire con ozono: beneficios y lo que debes saber
El ozono (O₃) se utiliza en algunos sistemas de purificación del aire por su capacidad de oxidar y neutralizar ciertos contaminantes, olores y microorganismos.
Beneficios que se le atribuyen
1. Eliminación de olores — El ozono oxida las moléculas responsables de malos olores (humo, mascotas, humedad, comida), en lugar de solo enmascararlos.
2. Acción contra microorganismos — Puede inactivar ciertas bacterias, virus y mohos presentes en el aire y sobre superficies, por lo que se usa en protocolos de desinfección de espacios vacíos.
3. Reducción de compuestos orgánicos volátiles (COVs) — Puede descomponer algunos contaminantes orgánicos presentes en el ambiente.
4. No deja residuos químicos — Se descompone nuevamente en oxígeno (O₂) tras reaccionar.
5. Uso en desinfección de espacios — Se emplea en hoteles, vehículos, bodegas y espacios afectados por incendios o inundaciones, siempre sin personas presentes.
Consideraciones importantes de seguridad
Organismos como la EPA (EE. UU.) señalan que el ozono es, en sí mismo, un contaminante del aire y un irritante pulmonar:
- No se recomienda su uso en espacios ocupados por personas o mascotas: puede causar irritación respiratoria, tos y agravar el asma.
- Su eficacia como purificador de uso continuo es limitada frente a otras tecnologías (filtros HEPA, buena ventilación).
- Requiere ventilar el espacio antes de volver a ocuparlo.
- No sustituye el control de la fuente del problema (humedad, moho, mala ventilación).
Recomendación general
Útil para tratamientos puntuales en espacios vacíos, aplicado por profesionales. No recomendado como sistema de purificación continua en ambientes habitados.